Crónica en las alturas 8. La cima del mundo al fin!! Crónica de Miguel

Hola a todos….por fin hacemos cumbre!! Aclimatación, dudas, expectativas….todo un sinfín de variables a tener en cuenta para alcanzar la meta. 

¿Exigencias del deportista en altura? Todas!! 

CRÓNICA 4: 20-5-2006

Queridos amigos:

El pasado día 18, a las nueve de la mañana, alcancé la cima del mundo.

La subida desde el Campo IV se dio extraordinariamente bien. Alcancé la cumbre en ocho horas, lo que es un tiempo muy breve. Lo normal suelen ser 10-12 horas, y no son infrecuentes las 14

La cima del mundo!

La cima del mundo!

Pero volvamos hacia atrás. En mi último e-mail os decía que probablemente el día de cumbre sería el 17, mas tuvimos que esperar un día en el Campo II porque una nevada de 20 centímetros impidió a los sherpas que habíamos contratado entre varias expediciones para que montaran cuerda fija hasta el Balcón (8.500) cumplir su objetivo el día previsto. Así que descansamos en el Campo II, que aunque está ya a una altitud considerable (6.400) tiene cocinero y ciertas comodidades (por lo menos, el terreno es bastante plano)

El valle del Silencio....

El valle del Silencio….

El día 16 subí al Campo III (7.100) en cinco horas y sin demasiado esfuerzo. Las sensaciones eran muy buenas y ese día pensaba que podría intentar la cima sin oxígeno.

Tras dormir diez horas de un tirón (posiblemente unas de las claves del éxito, dado que prácticamente no volví a dormir hasta la bajada de la cumbre) me puse en marcha, sin usar oxigeno, hacia el Campo IV, a casi 8.000 metros. La mayoría de la gente sale ya con oxígeno artificial desde el Campo III, en la idea de no desgastarse demasiado para el ataque final a cumbre, que llega casi a continuación, tras breves horas en el Collado Sur que prácticamente no dejan tiempo para dormir.

Ese exceso de ambición casi me cuesta la cumbre. Tardé diez horas en llegar al Campo IV. Alcanzar cansando el Collado Sur  a las cinco de la tarde, casi anocheciendo, teniendo en cuenta que la hora de salida hacia la cumbre son las nueve o las diez, es haber perdido muchas posibilidades, sobre todo si se tiene en cuenta que al llegar hay que secar el material, cambiarse, hacer agua, alimentarse, preparar el oxígeno…

Mi suerte fue que compartía tienda con Tolo, un mallorquín sumamente amable que decidió no intentar la cumbre por problemas de espalda, y que fundió hielo para mí y me permitió dedicar unas horas preciosas al sueño mientras él se encargaba de la logística. Vaya mi agradecimiento para él.

Pero la decisión crucial fue ponerse la máscara de oxígeno. En cuanto empecé a respirar oxígeno artificial sentí un gran bienestar, descanso y calor. Seguramente no me llegué a dormir, pero descansé mucho durante tres o cuatro horas (aquí cobran gran importancia las diez horas que había dormido la noche anterior en el Campo III).

Nadie ha intentado este año el Everest sin oxígeno artificial. A mí se me hizo más duro llegar sin oxígeno al Campo IV (prácticamente, escalar un ochomil) que alcanzar la cumbre con él.

Me puse en camino sobre la una de la madrugada, en compañía de Pemba, mi sherpa. Era prácticamente el último en abandonar el Collado Sur, pero no me importó: me encontraba lleno de energía.

Subí hasta el Balcón en menos de tres horas y media, adelantando a veinticinco de las cuarenta personas que habían salido antes que yo.

Amanecer en le Balcón

Amanecer en el Balcón. 8500 metros

El Balcón tiene sus propios fantasmas para mí. Allí, a poco más de 8.500 metros, sufrí un leve edema cerebral el 2001. La montaña fue generosa y pude arrastrarme de bajada hasta el Campo IV, donde me recuperé con las medicinas adecuadas. Esta vez las condiciones eran muy diferentes: no había pasado cuatro noches gratuitas por encima de la línea de la muerte; además antesdeayer no se me cortó el flujo de oxígeno, iba controlando su funcionamiento constantemente. Pero sobre todo, a diferencia de 2001, no me encontraba solo: y no me refiero al sherpa, que me seguía el ritmo a duras penas, aunque cumpliendo fielmente su trabajo, sino a mis amigos Eloy y Martín, que pasaron la noche en vela siguiendo on line la ascensión desde Ponferrada. Además de aprender que se sufre más siguiendo la escalada de un amigo que escalando uno mismo (como se encargaron muy bien de hacerles ver sus respectivas mujeres, María y Mercedes) me permitieron tener un contacto permanente con la realidad. Cada vez que les llamaba (desde el Balcón, desde la Cima Sur, desde la Cumbre) y hablaba con ellos, tenía la certeza de que estaba haciendo las cosas correctamente, y no actuando de modo estúpido, cosa harto frecuente a estas alturas, donde la mente se nubla y se pierde el sentido de la realidad. Este contacto fue muy importante para mí.

Amanecer en el Balcón a 8500 metros

Amanecer en el Balcón a 8500 metros

El año próximo seguramente coincidiremos los tres en la cima de un nuevo ochomil, y esta vez no será on line.

La parte más ardua de la subida fue sin duda la ascensión a la Cima Sur. Tiene más fama el Escalón Hillary, casi en la misma Cumbre, pero sin duda es más complicada esta escalada en roca y hielo, con cuerdas muy precarias de las que no te puedes fiar. 

Cima Sur del Everest

Cima Sur del Everest

Contacté de nuevo con mis amigos en la Cima Sur, a casi 8.800 metros. Ya había amanecido, y aunque se veían algunas nubes tormentosas a lo lejos, el viento no soplaba demasiado y el día era claro. Supe entonces que la cumbre no se me iba a escapar, la veía ya cercana a unos 400 metros, a través de una estrecha arista donde destacaba el Escalón Hillary, un resalte bastante aéreo que no me pareció demasiado amenazador.

Hora y media más tarde estaba en la cumbre, el lugar más alto del mundo.

Sagarmatha (“La frente del cielo”)

Cima del Everest 8848 metros.
Sagarmatha (“La frente del cielo”)

 Por un lado me asaltó una cierta sensación de irrealidad; también, por supuesto, alegría e inevitablemente algunas lágrimas. Hablé con Martín y Eloy desde la cima. También con mis padres: sólo ellos pueden saber lo que sufren y rezan por mí, y yo se lo agradezco muchísimo. Les llamé porque no estaba preocupado por la bajada. A diferencia de otras montañas, como el Nanga Parbat, tenía la sensación de que las cosas estaban bajo control. Pero luego las circunstancias fueron bastante más difíciles y peligrosas de lo previsto.

Cima Sur desde la Cresta . Descendiendo

Cima Sur desde la Cresta . Descendiendo

A la bajada pude hacer fotos con tranquilidad. Os envío una de la Cima principal, otra con Pemba descendiendo del Escalón Hillary y otra en el tramo más expuesto del descenso de la Cima Sur. 

Escalón Hillary. 8.760 msnm

Escalón Hillary. 8.760 msnm

Pero no todo estaba dicho: sobre las 10.30 comenzó de pronto a soplar un viento huracanado, posiblemente por encima de los 100 km por hora. La mucha nieve polvo acumulada empezó a azotarnos, congelándonos y reduciendo al mismo tiempo la visibilidad a cero. La huella se borró casi por completo, y yo, con mis crampones sin antizuecos (siempre tengo que tener algún problema con el material, es inevitable) resbalaba tanto que empecé a descender de espaldas, clavando el piolet con una mano y con la otra agarrándome a la cuerda. Bajé así casi todo el camino hasta el Campo IV. Fue lento y agotador, pero objetivamente mucho más seguro.

De cuando en cuando me cruzaba con la gente que todavía subía, en horario todavía razonable si el día hubiera sido normal, pero asumiendo gravísimos riesgos tal y como estaba el día. Las noticias son confusas, pero parece que hay algún desaparecido y coreanos con congelaciones gravísimas.

Descenso Cima Sur

Descenso Cima Sur.A la derecha 3.050 m de caída por la ladera de Kangshung

Llegué al Campo IV, me metí en mi tienda y me puse a hacer lo que debía: derretir hielo, engancharme al oxígeno, mantener el calor. Pasé dentro quince horas, en medio del aullido infernal del viento. La nieve se colaba por el más mínimo resquicio, y mi saco y todas mis cosas estaban cubiertos por una fina capa de nieve.

Tan pronto como amaneció me puse en marcha hacia abajo. El viento no cedía, las manoplas congeladas parecían ladrillos, pero afortunadamente el mono de pluma se comportó de maravilla. En estas condiciones suele ser difícil mantener la serenidad, no acelerarse e ir comprobando el estado de los anclajes y de las cuerdas fijas. Yo no me apresuré, bajé bastante despacio pero con sensación de seguridad. Por suerte a partir de las Bandas Amarillas (7.600) el viento remitió y todo fue más fácil.

Cresta de la “Travesía de la Cornisa”,

Cresta de la “Travesía de la Cornisa”,

Hacia el mediodía llegué con los dos mallorquines al Campo II. El calor ya estaba derritiendo los puentes de la Cascada de Hielo, tornándola peligrosa, así que decidimos pasar la noche allí, pese a nuestra impaciencia por alcanzar la seguridad del Campo Base y contactar con nuestros seres queridos.

Me levanté casi de madrugada, y disfruté por última vez de la soledad del Valle del Silencio. Luego transité por la Cascada de Hielo, rezando porque no me cayera encima ningún serac ni fallara ningún puente de hielo. A las once alcancé el Campo Base, lleno de júbilo, en medio del jolgorio de los cocineros y los sherpas. Éste siempre es el mejor momento. 

Descenso Cima Sur II

Descenso Cima Sur

Un hermoso proverbio zen del siglo XIII dice así: las montañas son de las naciones que las albergan, pero en realidad pertenecen a las personas que las aman. 

¡Llegada al campo base!

¡Llegada al campo base!

Y yo siento que el Everest para los europeos, el Sagarmatha para los nepalíes, el Chomolungma para los tibetanos, me pertenece un poco.

Gracias a todos.

Miguel

Bueno….hemos llegado al final. En la siguiente entrada hablaremos de aclimatación versus  desgaste e intentaré hacer un resumen casi-decálogo (son 11 las recomendaciones) que convierten el desgaste a partir de la temida  línea de la muerte en aclimatación  exquisita

Hasta entonces que será dentro de un par de días, tres a lo sumo, como siempre: ¡Buen entreno! 

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Acerca de Raquel Blasco Blog

Doctora en Medicina. Internista de profesión y vocación. Trabajo con y para la salud del deportista.Profesora en Ciencias de la Salud. Avalada por el Consejo Superior de Deportes para la lucha antidopaje. Últimamente en la red 2.0 divulgando en Salud, actividad física, deporte, rendimiento físico, etc.. A la búsqueda siempre de un objetivo: la salud a través de la actividad física y si se puede....mejorar el rendimiento deportivo. Un lema: Ex notitia victoria - Saber para vencer. Cuanto más conozcamos, más posibilidades tenemos de mantener nuestra salud. También me podéis encontrar en Twitter @RaquelBlascoR y en el Blog http://blogentrenamientoynutricion.com/ Es importante que aprendamos juntos y lo vamos a hacer.
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