Intolerancia a la lactosa y deporte

Intolerancia a la lactosa y deporte

¿Existen soluciones nutricionales para ayudar a digerir mejor los lácteos?

Hola a todos. Cada vez es más común la aparición en la consulta de pacientes con intolerancia real (o no tanto, casi lo podríamos denominar un desentrenamiento a la ingesta) a la lactosa. Deportistas que acuden con molestias gastrointestinales generalmente leves (muchos de ellos presentan síntomas que recuerdan al síndrome de intestino irritable) que se agudizan en temporada de competición o de elevados volúmenes de entrenamiento

¿De qué estamos hablando?

La intolerancia a la lactosa es una patología común que consiste en la incapacidad del intestino para digerir la lactosa, presente en los lácteos y otros productos cotidianos. La intolerancia surge cuando el organismo no produce suficiente cantidad de una enzima llamada lactasa, que es la responsable de transformar la lactosa en azúcares más sencillos de absorber por el intestino.

384711_318748721471733_170729059607034_1374012_471076442_n (2)

La intolerancia a la lactosa es una patología que afecta al 70 o 80% de la población mundial. (95-100% de los indios americanos, 80-90% de negros, asiáticos, judíos y mediterráneos) sufren intolerancia a la lactosa en mayor o menor grado Estas personas, presentan una carencia o disminución de la producción de lactasa, enzima que hidroliza la lactosa para su asimilación.

934824_10152839281905346_1320276694_n

En nuestro área, la población del norte y centro de Europa, que convive con ganado vacuno desde el Neolítico, tiene mayor tolerancia a la lactosa que el resto de la población mundial (ese entrenamiento del que hablábamos). No existen diferencias en la prevalencia entre uno y otro sexo. Un dato curioso: en el 45% de las mujeres embarazadas que presentan el trastorno, este mejora durante la gestación.

¿Por qué se produce?

La lactosa es un azúcar que está presente en todas las leches de los mamíferos (vaca, cabra, oveja y humana) y que también puede encontrarse en muchos alimentos preparados. Es conocida también como el azúcar de la leche

IMG_4329_fhdr

Haciéndolo un poco más complejo, la lactosa (beta-D-galactopiranosil-D-glucopiranosa) es un disacárido formado por la unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa, y como decíamos, predomina ampliamente en la leche de numerosas especies, especialmente en la leche humana: (67,5g/l).

La lactasa, también llamada beta-D-galactosidasa, es una enzima producida en el intestino delgado que descompone la lactosa en sus dos componentes básicos, glucosa y galactosa, facilitando su digestión pertenece a la familia de las disacaridasas, y se produce en el borde de cepillo de las células que recubren las microvellosidades intestinales.

Como decíamos la función de estas enzimas es romper los disacáridos en los monosacáridos que los forman, es decir, hidrolizando la lactosa

La carencia de lactasa origina que la lactosa no se hidrolice, y cuando llegue al colon, fermente y produzca hidrógeno, dióxido de carbono y ácido láctico; sustancias, que irritan el intestino provocando diversas manifestaciones gastrointestinales leves. Este proceso, es lo que conocemos como intolerancia a la lactosa.

¿Todas las intolerancias a la lactosa son iguales?

Claramente no. Debemos de distinguir dos grandes grupos

La Intolerancia primaria o genética  que es PROGRESIVA Y PERMANENTE

Es la más común y consiste en un desorden genético que disminuye la producción enzimática de la lactasa. La actividad de la lactasa es alta y vital durante la infancia, pero en la mayoría de los mamíferos, incluyendo los humanos, disminuye de forma fisiológica a partir del destete. Por ello, a pesar de que este desorden está presente en el nacimiento, y su diagnóstico si es severo se hace en la infancia temprana, la intolerancia primaria a la lactosa se manifiesta en la mayoría de los casos en la pubertad o en la adolescencia tardía.

971246_10152839281505346_1356387289_n

Su origen, pues, es la predisposición genética a padecer una deficiencia de lactasa impidiendo una correcta absorción de lactosa, que puede ser transmitida de generación en generación.

Intolerancia secundaria o adquirida REVERSIBLE O TEMPORAL

Quiero hacer especial énfasis en estos términos: REVERSIBLE Y TEMPORAL  Se trata de una deficiencia relativa (transitoria) de lactasa en el intestino debida a patologías o situaciones que resultan en una supresión de sus reservas enzimáticas en el tracto digestivo.

Las causas que con mayor frecuencia producen intolerancia secundaria a la lactosa son:

• Infección gastrointestinal: Episodio agudo de gastroenteritis infecciosa con daños en la mucosa y microvellosidades del intestino

  • Medicamentos: AINEs, algunos antibióticos, etc.
  • Enfermedad crónica del intestino: malnutrición, enfermedad celíaca, gastropatía diabética, enteritis regional, síndrome carcinoide, etc.
  • Operaciones quirúrgicas del intestino delgado.
  • Situaciones de estrés físico o psíquico.

 Piraguista llorando

¿Soy intolerante a la lactosa?

La verdad es que se debe sospechar este cuadro cuando generalmente, de 30 minutos a 2 horas después de la ingesta de los productos lácteos o derivados se presentan síntomas tales como dolor abdominal, distensión abdominal, gases y diarrea.

Existen otros síntomas como malabsorción, pérdida de peso, diferentes grados de desnutrición, crecimiento lento (niños), heces flotantes y con olor fétido o estreñimiento y defecación con ardor, nauseas, etc… que dependen del grado de afectación de la enfermedad

No todas las personas con una malabsorción a la lactosa refieren molestias físicas frente al consumo de lácteos. La intensidad y frecuencia de los síntomas depende como decíamos, de muchos factores, como la cantidad y el tipo de lácteo ingerido entre otros. Es un problema que afecta a una extensa población a nivel mundial, pero no es una amenaza seria para la salud. La gente que tiene problemas para digerir la lactosa aprende, probando, qué productos lácteos y en qué cantidad puede tomarlos sin presentar molestias y cuáles deben evitar. Muchos podrán disfrutar de los productos lácteos en pequeñas cantidades o junto con otros tipos de alimento.

La gravedad de síntomas varía dependiendo de la cantidad de lactosa ingerida y de la tolerancia individual, hay pacientes que con cantidades pequeñas de lactosa (de 5 a 12 gramos, contenidos en 100 a 250 cc de leche) pueden presentar síntomas.

Si las manifestaciones clínicas son severas y prolongadas en el tiempo, sin ser tratadas, pueden acarrear problemas más graves como daños en la mucosa intestinal, reducción de la superficie de absorción, deshidratación, etc

10945899_10203672803285924_3878276793180138202_o

 

¿Cómo se diagnostica? ¿Soy intolerante? o….¿Me creo intolerante?

No se debe y es difícil diagnosticar la intolerancia a la lactosa sólo en base a la presencia de síntomas. Puesto que, otras enfermedades pueden enmascarar un diagnóstico correcto. Por este motivo, lo adecuado es evaluar de forma guiada, si las manifestaciones desaparecen al eliminar todo lácteo y derivados de la dieta por un tiempo razonable.

También debemos de ser sensatos y relacionar los síntomas tras haber padecido algunos de los cuadros mencionados al principio: virasis, toma de antibióticos, temporadas largas de no ingerir lácteos, etc…hablan a favor de una intolerancia transitoria

Por otro lado es importantísimo distinguir como muy bien dice Juan Revenga @juan_revenga en su blog (os recomiendo encarecidamente esta entrada sobre Intolerancia a la lactosa; Alimentos y personas implicadas)  http://blogs.20minutos.es/el-nutricionista-de-la-general/2012/04/18/intolerancia-a-la-lactosa-alimentos-y-personas-implicadas/  que “no son pocas las personas que teniendo unos síntomas más o menos inespecíficos y relativamente similares a los de la intolerancia a la lactosa se “creen” intolerantes,cuando en verdad no lo son. En estas personas esos síntomas tendrían otro origen”, otra etiopatogenia y, por lo tanto debemos de realizar un correcto diagnóstico.

00_A_g

En cualquier caso y para confirmar este diagnóstico, se recurre a algunos exámenes que permiten diagnosticar con precisión la intolerancia a la lactosa. Los exámenes de diagnóstico que se utilizan con más frecuencia son los siguientes:

1—Prueba de tolerancia a lactosa

El paciente debe estar en ayunas e ingerir un líquido que contenga 100 gramos de lactosa posteriormente se toman muestras de sangre a los 30, 60 y 120 minutos, debiendo aparecer normalmente un aumento de 2 mg/dl de glucosa en sangre. Si el aumento es menor, sugiere malabsorción de lactosa.

2—Prueba del aliento o Test de hidrógeno en la respiración

Es la más empleada, y busca comprobar si aumenta el hidrógeno en el aire exhalado tras la ingesta de lactosa. Para realizar este test, la persona debe estar en ayunas de 12 horas, se le da a ingerir una cantidad determinada de lactosa pura (25 o 50 grs. equivalente a 500 o 1000cc de leche de vaca), y luego se le pide que exhale cada 20 minutos por un período determinado de tiempo. Seguidamente, se mide el contenido de H+ en ese aire Los pacientes intolerantes a la lactosa tendrán aumentada la producción de H+ en el colon, que a su vez, se incrementa en el aire expirado por los pulmones, el cual se puede medir mediante el aire pulmonar exhalado

Esta técnica tiene algún inconveniente  y una fiabilidad reducida debido a la frecuencia de falsos positivos y falsos negativos además produce molestias intestinales, en personas deficientes durante la prueba (al igual que sucede con la prueba a la tolerancia a la lactosa si es positiva)  y no debemos olvidar que no puede realizarse en pacientes en tratamiento reciente con antibióticos.

IMG_4169

3—Prueba de acidez fecal

La acidez de las heces es alta en la intolerancia a lactosa. Se emplea pocas veces es un método más bien utilizado por los pediatras en niños y lactantes, en los cuales es difícil realizar el resto de pruebas. Se basa en el principio que si hay intolerancia a la lactosa, esta se absorbe mal y produce diarrea; estas deposiciones son más ácidas de lo habitual, ya que las bacterias al digerir lactosa incrementan el contenido de ácido láctico en dichas deposiciones.

4—Biopsia intestinal (intestino delgado)

Se obtienen muestras de tejido mediante una biopsia del intestino delgado, que pueden obtenerse por esofagogastroduodenoscopia u otra endoscopia del tracto gastrointestinal superior. Estas muestras de tejido, son enviadas al laboratorio para ser examinadas, medir directamente la actividad de la enzima lactasa en el intestino y constatar la presencia o no de lactasa en la mucosa intestinal

296210_10152839283860346_654195263_n

Hasta el momento, esta prueba se acepta como la más fiable, aunque conlleva las ventajas y riesgos propios de una endoscopia y biopsia intestinal.

 

¿Y el tratamiento?

1          Como el sentido común obliga, el tratamiento para la intolerancia secundaria, que dura lo que se mantiene la causa que lo provoca consistirá en tratar primero el trastorno primario para lograr la mejoría total del trastorno secundario (intolerancia a la lactosa). Esto es, dejar pasar un tiempo tras acabar el tratamiento antibiótico o la infección de aparato digestivo, o la intervención quirúrgica del intestino delgado, o las situaciones de estrés físico o psíquico, o… (esa temporada de competición, que suele coincidir con exámenes finales….tremenda!)

2          En cambio, para la intolerancia primaria/genética, en la actualidad, hasta hace poco no se había lanzado al mercado ningún tratamiento que permitiera al individuo recuperar la enzima, por lo que su tratamiento se basa fundamentalmente en un seguimiento dietético con la finalidad de suprimir la lactosa de la alimentación.

294917_10152839282880346_220083654_n

La lactosa nos acompaña en nuestra vida cotidiana. Está presente en

 – Alimentos cotidianos: leche, quesos, postres lácteos, mantequilla, margarina, helados, bechamel, purés, sopas, pan, pasteles, fiambres, embutido, yogures, batidos, rebozados, sopas instantáneas, bebidas espirituosas, sidra, vino…

 – Ingredientes aditivos: lactosa, monohidrato de lactosa, azúcar de la leche, suero…

 – Otros: medicamentos, complementos vitamínicos, dentífricos

Debemos a la hora de establecer un tratamiento dietético marcar correctamente unas pautas de alimentos prohibidos, tolerados y permitidos, según indicamos a continuación:

-Alimentos prohibidos: Leche, postres lácteos, dulce de leche, quesos de todo tipo (sin embargo, la mayoría de quesos curados no suele producir intolerancia), nata, crema pastelera, mantequilla y alimentos que la contengan.

-Alimentos tolerados (según grado de tolerancia): Alimentos preparados según su composición, puré en copos, pan de molde, salsa de tomate (según la marca), sofrito, mostaza, mayonesa (según la marca), alioli

-Alimentos permitidos (consumir sin problemas): frutas, frutos secos, verduras y hortalizas, legumbres, cereales, tubérculos, pan, carnes, pescados, huevos, alimentos dulces (mermeladas, jarabes, azúcar, chocolate negro sin leche, caramelos), aceites, bebidas refrescantes, agua, vino o cerveza, caldos, especias, y leches y productos especiales sin lactosa

Quiero destacar aquí que los aislados proteicos, derivados de las proteínas de la leche, NO CONTIENEN LACTOSA, por lo tanto, los individuos que tengan incluso una intolerancia completa a la lactosa  podrán complementar con suplementos proteicos procedentes del suero de la leche (WheyProtein) o del caseum, sin problemas.

NO OCURRE LO MISMO CON LOS CONCENTRADOS PROTEICOS DERIVADOS DE LA LECHE, que pueden tener en su composición pequeñas cantidades tanto de grasas como de azúcares (en este caso, lactosa) provenientes de la leche, de forma que el intolerante completo puede tener diferentes grados de intolerancia al producto

Si queréis aclarar dudas al respecto os recomiendo una entrada de este blog en donde se realizan aclaraciones de estos diferentes términos: Aislado, hidrolizado, concentrado….    “Las constructoras de la masa muscular: Las proteínas. El eterno dilema: Suplementación ¿Sí o no… ?” en

https://raquelblascor.wordpress.com/2014/01/21/las-constructoras-de-la-masa-muscular-las-proteinas-el-eterno-dilema-suplementacion-si-o-no-cantidad-y-calidad-de-las-proteinas/

Sí, pero…hay algo más?10003705_10203706676012721_4278290415804561395_o

Va a hacer un año (el 9 de abril) que un conocido laboratorio español ha comercializado un preparado nutricional que en su composición contiene además de fructooligosacáridos, edulcorantes, estabilizante, aromatizante y acidulante …. 4.500 unidades de lactasa en una de sus presentaciones y 9.000 unidades de lactasa en la otra presentación en forma de comprimidos masticables . Lo cual supone una ayuda importante a las intolerancias leves primarias y básicamente a las secundarias/transitorias en lo que cede el trastorno principal

Sabéis que en el blog no hablo de marcas pero que yo sepa no hay más presentaciones en España que conozca que el Ns Lactoben® de laboratorios Cinfa y el Nutira® de Laboratorios Salvat ambos en sus dos presentaciones: Normal (con 4.500 Unidades) y Forte (con 9000Unidades)  que contengan lactasa

Resumiendo y para cerrar

La intolerancia a la lactosa, no se trata de un problema intestinal grave. Se puede convivir con la intolerancia siguiendo, simplemente, unas recomendaciones dietéticas. No obstante, no debemos olvidar que este problema nos puede llevar a enfermedades más graves, de ahí nuestra insistencia en que cada paciente ha de ser estudiado para su correcto diagnóstico y adaptación de un tratamiento dietético adecuado a sus características

1486185_10203296654482439_3842598110276819112_o

Tampoco debemos de olvidar el hiperdiagnóstico y el “yo creo que soy intolerante”. Me gustaría destacar aquí que si mantenemos en el tiempo el desentrenamiento de nuestro sistema enzimático a la lactasa tras una pérdida transitoria de funcionalidad perderemos la opción de aprovechar un nutriente magnífico como es ese disacárido, la lactosa, al que hemos dedicado esta entrada

Bueno, con esto hemos dado un pequeño repaso a esta intolerancia cada vez más habitual. Si os ha parecido interesante divulgad, citando fuentes, como es costumbre. Así crecemos todos

Quiero agradecer a dos personas esta entrada: una de ellas una magnífica campeona de pádel: Inés Muñoz @Iness_munoz que me dio la idea (sin ella saberlo) y la otra, mi buen amigo Juan Revenga @juan_revenga que me ofreció su ayuda apenas supo que lo iba a hacer…un abrazo a los dos

 Un saludo a todos y entretanto, ya sabéis: ¡Feliz y sensato entreno!

Blog Ex Notitia Victoria por Raquel Blasco Redondo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 3.0 Unported.

 

Imágenes: Web de la Zegama Aizcorri 2014, M.A Santos, J. Guerra, fuente propia

Acerca de Raquel Blasco Blog

Doctora en Medicina. Internista de profesión y vocación. Trabajo con y para la salud del deportista.Profesora en Ciencias de la Salud. Avalada por el Consejo Superior de Deportes para la lucha antidopaje. Últimamente en la red 2.0 divulgando en Salud, actividad física, deporte, rendimiento físico, etc.. A la búsqueda siempre de un objetivo: la salud a través de la actividad física y si se puede....mejorar el rendimiento deportivo. Un lema: Ex notitia victoria - Saber para vencer. Cuanto más conozcamos, más posibilidades tenemos de mantener nuestra salud. También me podéis encontrar en Twitter @RaquelBlascoR y en el Blog http://blogentrenamientoynutricion.com/ Es importante que aprendamos juntos y lo vamos a hacer.
Esta entrada fue publicada en intolerancia a la lactosa, Nutrición, Prevención y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Intolerancia a la lactosa y deporte

  1. Muy interesante, ahora que está tan en boga la microbiota, ¿ y una terapia con bacterias que secretaran lactasa?. Saludos

  2. Reblogueó esto en Raquel Blasco Blog Ex notitia victoria-Saber para vencery comentado:

    Me interesa destacar un detalle: ¿Qué sucede si soy intolerante a la lactosa y me suplemento con “batidos” de proteínas de leche?

    Quiero destacar aquí que los aislados proteicos, derivados de las proteínas de la leche, NO CONTIENEN LACTOSA, por lo tanto, los individuos que tengan incluso una intolerancia completa a la lactosa podrán complementar con suplementos proteicos procedentes del suero de la leche (WheyProtein) o del caseum, sin problemas.

    NO OCURRE LO MISMO CON LOS CONCENTRADOS PROTEICOS DERIVADOS DE LA LECHE, que pueden tener en su composición pequeñas cantidades tanto de grasas como de azúcares (en este caso, lactosa) provenientes de la leche, de forma que el intolerante completo puede tener diferentes grados de intolerancia al producto

    Si queréis aclarar dudas al respecto os recomiendo una entrada de este blog en donde se realizan aclaraciones de estos diferentes términos: Aislado, hidrolizado, concentrado…. “Las constructoras de la masa muscular: Las proteínas. El eterno dilema: Suplementación ¿Sí o no… ?” en

    https://raquelblascor.wordpress.com/2014/01/21/las-constructoras-de-la-masa-muscular-las-proteinas-el-eterno-dilema-suplementacion-si-o-no-cantidad-y-calidad-de-las-proteinas/
    Como siempre….debemos de ser sensatos en la suplementación y en el entreno
    Un saludo a todos

  3. Hola Raquel:

    Sobre lo que comentas: “Cada vez es más común la aparición en la consulta de pacientes con intolerancia real (o no tanto, casi lo podríamos denominar un desentrenamiento a la ingesta)” y lo que hace un rato has tuiteado en respuesta a una pregunta mía: “Estamos haciendo vago a nuestro sistema enzimático”, ¿se podría decir que muchas de las supuestas “intolerancias” están producidas por este desentrenamiento?

    Personalmente tras años sin estar consumiendo lácteos y demás proteína animal, me llevó casi un año normalizar mi proceso digestivo al volver a incorporarlos a mi dieta. Por otra parte, ingería más fibra de la que es recomendable y no me daba cuenta de que eso también contribuía a ciertas molestias. Ahora que como absolutamente de todo, sin restricción de ningún tipo (en el sentido de no comer algo porque es “no es limpio” o “está prohibido”) es cuando mejor estoy a nivel digestivo y mis analíticas dicen lo mismo. Además, ingiero casi el doble de kcal que antes y ahora lo que me cuesta es coger peso (cuando antes me preocupaba siempre justo por lo contrario).

    No sé, pero a veces pienso que se ha puesto “de moda” tener intolerancia a tal o cual alimento… parece que si no eres intolerante a algo el raro eres tú.

    Gracias por este post. Un abrazo,

    Sonia

  4. Pingback: Haciendo vago al sistema enzimático | Healthy PersonalTraining

  5. jorge lucas dijo:

    Buenos días, doctora.
    Con su permiso comparto su publicación en mi blog.
    Gracias de antemano y felicidades por su trabajo.

  6. Pingback: Intolerancia a la lactosa y deporte | El Osteopata

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s